
Tras un comienzo difícil por culpa de un escaso catálogo de juegos, la portátil de Nintendo termina el 2011 revitalizada y con un panorama más alentador de cara al próximo año.
Uno de los hechos a destacar en este 2011 es la forma en que Nintendo encauzó el rumbo de la 3DS. Tras un comienzo bastante difícil, que hacía prever el fracaso anticipado de la nueva portátil de la compañía, la Gran N dio un giro de 180º y cambió radicalmente el panorama de la consola.
A punto de cerrar el 2011, Nintendo confirmó que ya se han vendido 4 millones de 3DS, únicamente en Japón. Todavía falta por conocer las cifras en Estados Unidos y el resto de occidente, números que muy seguramente serán bastante alentadores.
Pero parte del éxito de la 3DS se le atribuye específicamente a dos momentos. Primero, la disminución en su precio a los pocos meses de haber sido lanzada, algo sin precedentes en la industria de los videojuegos. Segundo, la salida al mercado de Mario Kart 7 y Mario 3D Land, títulos que ya han superado el millón de copias vendidas y se han consolidado como los mejores juegos de la portátil hasta la fecha.
Sin duda, la temporada decembrina ha sido un impulso para la 3DS, e incluso, durante la semana del 24 de diciembre, la portátil de Nintendo superó a la PS Vita en Japón. Según datos oficiales, en total se vendieron 510.629 3DS mientras que la nueva consola de Sony se quedó en algo más de 321.000.
Estos números hacen que Nintendo vea con buenos ojos el 2012, siempre y cuando tengan presente que lo más importante para mantener vigente la portátil es contar con un buen catálogo de juegos.
La meta de superar a la DS todavía se encuentra lejos, muy lejos. 149 millones de consolas no es algo fácil alcanzar, más cuando dispositivos como el iPhone y con sistema operativo Android han irrumpido en un mercado que, hasta ahora, se consideraba exclusivo de las consolas portátiles.